Bouteille Riesling
Bouteille Riesling
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grappe de raisin
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Riesling

Historia

¡Es la uva perfecta del Rin! Todo el mundo reconoce que el valle del Rin es su cuna. Para algunos, se trata del Argitis menor de los romanos y su cultura ascendería a la ocupación romana. Según Stoltz, el Riesling fue introducido en el siglo IX en los viñedos de Rheinghau. En 843, después de la división del imperio de Carlomagno, Louis II el Germano hizo plantar el Gentil aromático a lo largo del Rin. Esta variedad tomó pronto el nombre de Riesling, nombre que viene de riesen (verter en alemán), puesto que antes de que se aclimatara a Alsacia, era sensible al corrimiento (en condiciones climáticas desfavorables, como lluvias en el momento de la floración, la flor cae al suelo. No hay entonces producción de uvas). Diferente de su primo alemán, el Riesling alsaciano fue implantado en nuestra región desde fines del siglo XV. Es comúnamente citado durante el siguiente siglo pero su cultivo no se desarrolla hasta la segunda mitad del siglo XIX. Es después de 1960 que llegará a la primera fila de las superficies de producción en Alsacia.

Cata

Ojo :
el ropaje es amarillo pálido con reflejos verdes brillantes que resaltan su frescura característica.
Nariz :
su bouquet es de una gran finura, con clase, con aromas afrutados sutiles (limón, toronjil, pomelo, durazno, pera, frutas de compota…) y florales (flores blancas, tila, ortiga blanca…) o aún de anís, comino, orozuz y semilla de hinojo. En su evolución, el Riesling es único ya que según el suelo en el que está plantado, desarrolla aromas minerales (pedernal, silex, “petróleo”…). Estos aromas muy particulares se encuentran en los vinos de terruño (Grand Crus, lugares denominados).
Boca :
este vino seco es “vertical”. Está construido alrededor de una gran frescura que se aprecia desde el principio hasta el fin de la cata. Entre el principio y final de boca destaca su amplitud y redondez “grasa”. Esta estructura, con clase y delicadamente afrutada, hace de este vino el compañero ideal de la alta gastronomía. El Riesling de Alsacia posee aromas característicos que se desarrollan intensamente en ciertos terruños. Es un vino de conservación que puede mejorarse en botella durante décadas. Vendimiados tardíamente, los Riesling llamados de “Vendimias Tardías” o de “Selección de Uvas Nobles” darán vinos de una gran clase, de aromas embriagadores, más o menos semi-dulces y muy armoniosos.

Maridaje alimentos y vinos

Reconocido como una de las mejores cepas blancas en el mundo, el Riesling de Alsacia es un vino gastronómico por excelencia. Más allá de los maridajes que se le conocen naturalmente con la cocina alsaciana (choucroute, pescado al vino tinto, paletilla de puerco ahumado…) destaca con los pescados, los mariscos (vieiras) y los crustáceos. Resalta con gracia los sabores yodados de productos del mar. Es de igual manera apreciable con aves, carnes blancas o incluso con quesos de cabra. Elaborado en Vendimias Tardías, será el acompañante ideal de postres que incluyan cítricos como la tarta de limón.

Ampelografía

Hoja :
orbicular, gruesa. Dientes ojivales, medianos.
Racimo :
pequeño, cilíndrico o clindro-cónico, pedúnculo, corto y leñoso, compacto.
Baya :
esférica, pequeña, verde claro a amarillo dorado, esparcida de manchas café rojizo cuando se completa la maduración, piel gruesa, sabor fino y aromático.

En los viñedos

El Riesling es, junto con el Sylvaner, la cepa más tardía de las variedades alsacianas. Necesita de noches frescas para acabar su maduración, de tal suerte que, paradójicamente, las cualidades organolépticas de su vino llegan a sobrepasar las de las variedades más tempranas en un año promedio. Esta cepa es la que mejor habla de su terruño. Es bueno reservarle suelos poco ricos, incluso rocosos, y una exposición favorable. Le gustan particularmente los terruños ligeros y bien drenados.